¿Por qué nos gustan las criaturas extrañas?




La primera imagen que llega a mi mente es el rostro de E.T, el personaje principal en la película ochentena de Steven Spielberg o el cuerpo gélido de los Ooli en la novela “Amanecer” de Octavia Butler. Ambos personajes son extraterrestres. En el primer caso, ET es un aligenígena de un metro cincuenta, de piel arrugada. ojos saltones y cabeza inmensa. En el segundo, los Ooli son extraterrestres tipo molusco, que tienen tentáculos sensoriales. Pero en ambos casos, nos sentimos identificados.  Mas de uno, lloró cuando E.T quería ir a su casa; o quizás se conmovió cuando supo que los Ooli tenían fuertes emociones mayores que las humanas y amaban más a la vida que los propios humanos. En ambos casos se cumple “una regla de oro” para todo obra de Ciencia Ficción. Los personajes, aunque sean extraños y repulsivos, deben tener actitudes y acciones humanas, en muchos de los casos, deben tener conflictos humanos como las luchas de poder, por ejemplo, en «Enemigos del Sistema» de Aldiss, donde los extraterrestres que tienen superpoderes pelean por el poder total de su planeta.  Esta es la forma en que los escritores de ficción especulativa hemos llegado a los espectadores y lectores, y conmovido sus fibras sensibles en su interior.  


Es preciso considerar que en toda historia, los lectores-usuarios se identifican con uno o todos los personajes. No importa mucho, sí el personaje es un extraterrestre y su vivienda es en una selva de  Orión 5, en Próxima 6. Este personaje tendrá sentimientos y emociones humanas, a pesar que, en cada capítulo, el lector-usuario no comparta el comportamiento social del personaje, y le ponga los pelo de punta, su forma de alimentarse.  O quizá, como en el caso de «Bóvedas de Acero» de Asimiov, el lector-usuario se identifique con el robot, protagonista de la novela.


Esta cualidad de la narrativa de ficción especulativa es la puerta de entrada en el universo del lector.  Precisamente, aquí radica uno de los valores de la ficción especulativa, hacer que cambie la percepción de  cómo nos vemos a nosotros mismos. Este tipo de relatos cuestionan nuestra percepción de la realidad y nos llevan a cuestionarnos, si  acaso no nos sentimos extraterrestres en muchos tramos de nuestra cotidianidad, habitantes de un mundo extraño y caótico; o a veces, quisiéramos tener toda la magia del mundo para cambiar nuestra realidad de un sólo toque de varita mágica.