Ciencia Ficción, según Asimov


Por Cristián Londoño Proaño


Asimov es uno de los referentes de la ciencia ficción. Fue un gran divulgador científico y también un entusiasta y divulgador de varias temáticas de la ciencia ficción. En la década de los setentas, el escritor ruso nacionalizado norteamericano escribió algunos ensayos sobre su punto de vista de lo que es la ciencia ficción. En este artículo abordaré sobre dos de sus ensayos. El primero se llama: «Mi punto de vista» y el segundo: «Los viajes extraordinarios».



En los dos ensayos, Asimov intenta dar una definición del género, abordando desde distintos puntos de vista. En el primer ensayo «Mi punto de vista», Asimov aborda desde la perspectiva de que la ciencia ficción es literatura surrealista. En ese contexto, Asimov dice en su ensayo»: «La ciencia ficción y la literatura fantástica ( a las que podríamos reunir bajo el nombre de ficción surrealista) tratan de hechos que se desarrollan en contextos sociales que no existen hoy ni han existido en el pasado». Y más adelante menciona que: «el fondo surreal de la historia podría derivarse de nuestro propio medio a través de los cambios correspondientes en el nivel de ciencia y la tecnología». En el sentido en que muchas novelas de ciencia ficción se refieren a las nuevas tecnologías, Asimov no se equivoca, porque algunos cambios sociales (y no solamente sociales, sino de comportamiento) ocurrieron influenciados por el cambio tecnológico y de la ciencia. Por ejemplo, el cambio social y de comunicación, debido a los teléfonos inteligentes. La forma de comunicarnos ya no es la misma, que la teníamos hace apenas tres décadas. La sociedad cambió con esta nueva tecnología. La manera en que nos comunicamos, nos comportamos, compramos, vendemos y nos informamos ya no es la misma, es diferente. Esto supone que todos y todas pensemos en términos de ciencia ficción. En esta primera definición lo que es ciencia ficción (considero, una primera aproximación) es incompleta, porque muchas novelas de ciencia ficción serían excluidas. Por ejemplo, «El hombre en el castillo» de Philip Dick. En esta novela se narra de lo que hubiese pasado si la II Guerra Mundial era ganada por los nazis y los japoneses. Y especula que Estados Unidos hubieses sido un feudo repartido entre japoneses y alemanes. En esta novela no hay un hecho tecnológico que motivó un cambio social, sino un hecho histórico.


En el otro ensayo «Los viajes extraordinarios» publicado en «La Revista de Ciencia Ficción de Isaac Asimov» en la década de los 70, hace otra aproximación y dice que las novelas y los relatos de ciencia ficción son «cuentos de viajes fantásticos», considerando que se narra el viaje con vehículos diferentes. Asimov dice: «Las historias de ciencia ficción son viajes extraordinarios a uno de los infinitos futuros concebibles». Analicemos esta aproximación. Muchas de las novelas de ciencia ficción podrían encasillarse en esta definición, especialmente las «Space Opera», pero cae en muchos obstáculos. Si bien es cierto que las historias de ciencia ficción son viajes, si consideramos las concepciones dramaturgicas de Vogler. Todo personaje de una historia tiene un viaje, sea hacia el interior de su ser o hacia el exterior. En el caso de la ciencia ficción, puede ser, un viaje extraordinario hacia Marte u otro planeta en una galaxia. O quizás al fondo marino. Por lo otro lado, Asimov habla sobre futuros concebibles. Esta aproximación sacaría del género a las novelas del subgénero del «Steampunk».


En las definiciones de ciencia ficción que Asimov escribió en sus ensayos, evidencia que realizar una definición de género es complicada. Dicho sea de paso, la discrepancia en la definición del género es algo que resulta entretenido. Póngase a varios escritores del género a pensar en una definición del género y no se pondrán de acuerdo. Por ejemplo, Campbell decía que ciencia ficción es: «lo que los editores de ciencia ficción compran». O puede encontrar más definiciones en otro de mis artículos llamado: «Definir a la ciencia ficción: una tarea compleja». En ese breve análisis, se evidencia que los ensayos de Asimov son un claro ejemplo que el género tiene mucha riqueza, y que sus aproximaciones tienen mucha relación con sus propias obras.