La fuerza del mal genera historias

La fuerza del mal





En innumerables historias de ficción especulativa, más que en ningún otro género, habita un tipo de fuerza que repele y al mismo tiempo, atrae. Una fuerza que es capaz de oscurecer los días y aniquilar la esperanza. Se trata de la fuerza del «mal». No hablo de la negatividad de las actitudes humanas. Tampoco hablo de un concepto moral de si las cosas son «buenas» o «malas». Hablo de «la fuerza del mal» que habita en las historias de ficción especulativa. De ese «mal» de papel, celuloide o archivo digital, de ese «mal» creado por los escritores, ilustradores, guionistas, directores y más artistas, que nació en el mismo momento en que se creó «la fuerza del bien».
la fuerza del mal

La fuerza del mal está encarnada en tres aspectos de la historia. El primero se encarna en los villanos. Han habido muchos villanos memorables. Por ejemplo, Darth Vader en la trilogía de películas ochenteras de la Guerra de las Galaxias. Este personaje lleva consigo la fuerza del mal. Darth Vader ama esta fuerza, porque es más fuerte que la fuerza del bien, personificada en los Jedi. La fuerza del mal, según Darth Vader, permite un poder sin límites. Lo curioso es que no podríamos imaginarnos la trilogía de películas de George Lucas sin Darth Vader. Ese mal galáctico es necesario para que brilla el bien de los Jedi.
Lex Luthor

Otro villano interesante aparece en los cómics, el caso de Lex Luthor. El archienemigo de Superman quiere ser el único dueño del mundo, donde pueda manipular, delinquir a plenitud y por si fuera poco, disfrutar solo del botín. Pero, si Lex Luthor ya no se guiara por sus instintos bajos y sería un correcto empresario. Superman quedaría bastante solo, consumiéndose con sus conflictos internos. 


El Instinto de la luz
En el caso  de mis novelas «El instinto de la luz»  y «El tiempo muerto», el mal ronda cada aventura de Awi, el aprendiz de chamán. En el ambiente permanece la estela negra del Chusko, un chamán de alma negra,  que en otros tiempos quiso esclavizar el alma de todo el pueblo, y lo detuvo Taita Wairi, el yachac del pueblo y maestro de Awi. Ahora, el Chusko quiere revivir y vengarse del pueblo.  El mal en estas novelas mueve los hilos narrativos y hace que la lucha por el bien, sea una pelea intensa por la vida.

George Orwell


El segundo aspecto en que se encarna «la fuerza del mal» es el propio mundo del personaje. Por ejemplo, en las novelas 1984 de Orwell, o Fahrenheit 451 de Bradbury.  El  sistema es  la fuerza del mal que oprime a los personajes. Mientras el sistema (el mal) crece y quiere controlar todo, motiva al personaje a superarlo, a liberarse, y precisamente   el «liberarse» es la derrota del sistema. Pero si los sistemas de ambas novelas fueran utopías, ¿tendría sentido la lucha de los personajes de esas historias?

En el caso de mi novela «Los improductivos», el sistema de capitalista extremo y las lógicas de la Revolución Productiva oprimen a cada uno de los miembros de la sociedad productiva: operadores, directores y gerentes. El operador 225 comienza a tomar consciencia, gracias a la búsqueda de una operadora que era considerada brillante y desapareció inesperadamente. El operador descubrirá que la Revolución Productiva es catastrófica para la raza humana. La fuerza del mal se expresa en el propio sistema.

Robert Heinlein

Y por último, la fuerza del mal se encarna en los conflictos internos del personaje. El mismo héroe tiene temores o dudas que funcionan en su contra y comienzan a crecer en su interior. Por ejemplo, Estrella doble de Robert Heinlein. La fuerza de voluntad del personaje hace que se pueda liberar del mal y logre surgir. Pero si el personaje de Heinlein no superara el mal, nos sentiríamos defraudados.

En mi novela «Underbreak», el Shadow JD Bellow es un ejecutor implacable de la sentencia de muerte de la Justicia Terrestres en los territorios corporativos. Pero, sus principios se ponen en predicamento cuando a aquel que debe ejecutar, un Presidente de una coporación, descubre que es inocente. ¿Acaso debe cumplir su misión sabiendo que el hombre acusado de asesinato es una persona inocente?  Este conflicto interno de Bellow es la fuerza del mal.

Blanca nieves



Esta fuerza del mal  es el motor de la propia historia. Como se lee, la fuerza del mal es el motor generador. Anecdóticamente, la energía del mal mueve los hilos secretos de las historias. Hay que tomar en cuenta que esta fuerza es necesaria para equilibrar el mundo extraño de los personajes de la ficción especulativa. Si no existiera esta fuerza antagónica la historia se volvería simple y carecería de intensidad. Incluso la fuerza del bien, encarnada en el héroe, surge de las sombras  para derrotarla, poniendo todos sus recursos en este fin. Sólo la derrota del mal es lo que motiva al héroe para atravesar cualquier barrera y evolucionar. Recordemos a la villana del clásico cuento de hadas Blanca Nieves. La malvada bruja entrega la manzana encantada a la dulce Blanca Nieves. Si la malvada bruja dejara de existir, la historia sería bastante aburrida, sólo veríamos como una princesita se hace amiga de unos enanos pueblerinos.  

El secreto de la fantasía

El secreto de la fantasía






En los relatos, las novelas, las películas o los cómics de fantasía hay tres características que son la columna vertebral del género. No se podría entender la fantasía sin estas características, porque sino existieran, se perdería su propia esencia. ¿Cuáles son esas características que un escritor de fantasía debe tener en cuenta cuando escribe su obra?

En primer lugar, hay que considerar que toda novela de fantasía -y de ciencia ficción- plantea un reto al lector. El reto de explorar un nuevo mundo (o universo) que apenas se atisba su magnitud y que resulta extaño. Por lo tanto, todo escritor de fantasía debe desarrollar su historia en un mundo extraño, pero no tan distinto al que vivimos. Quizás puede parecer una contradicción, pero es necesario, para que el lector no lo «sienta» ni lo «vea» lejano. Sólo con esta premisa, el lector puede sentirse a gusto y prepararse para explorar ese nuevo mundo. Por ejemplo, en las novelas de JK Rowling, las escobas vuelan y las cartas mágicas habla, pero se ambientan las novelas en un Londres muy similar a la realidad. Por eso, aceptamos explorar el mundo de Harry Potter.

El instinto de la luz


Un ejemplo práctica. Cuando escribí mis novelas de fantasía andina «El Instinto de la Luz» o «El Tiempo muerto» creé un pueblo localizado en la Cordillera de los Andes, rodeado de bosques y montañas, cercano de una ciudad ecuatoriana llamada Otavalo. Otavalo es una ciudad que alberga al pueblo Otavalo, una importante comunidad indígena ecuatoriana, que incluso tiene renombre internacional, y que tiene mucha riqueza cultural.  Pero, en los bosques aledaños al pueblo en que sucede la historia rondan las criaturas de Uku Pacha (el mundo de abajo) que atacan a los pobladores. Pero el lector lo acepta, porque las novelas se ambientan en un pueblo de similares características que puede existir en cualquier región del mundo. 

El secreto de la fantasía
Fantasía


En segundo lugar, el escritor de fantasía debe establecer un conjunto de reglas «naturales», que las devela al principio. Digo, «naturales» porque estas reglas son naturales a su relato, no respetan las leyes físicas que nos gobiernan. Sólo son válidas dentro del mundo extraño, y para ese mundo, le serán «naturales». Por otro lado, el escritor no debe romper jamás esas reglas, aunque puedan evolucionar y ponerse a prueba. El escritor debe sostener estas reglas a lo largo de la trama. Es un principio que debe honrarlo. Hay que considerar que este esquema de reglas se encuentra en muchos mitos, leyendas e historias ancestrales. Esta es una de las razones porque la fantasía nos atrae y la sentimos cercana a nuestra alma y nuestras creencias.



Por ejemplo, si un escritor crea una historia donde un personaje puede tener magia, siempre y cuando, alguien le ame. Nótese que dije «siempre y cuando», dos reglas que el escritor lo debe mantener durante todas las páginas del relato. Si el personaje está en un momento apremiante y nadie lo ha amado, pues lastimosamente no puede utilizar magia y podría morirse. Como en todo juego, las reglas deben cumplirse para no ser penalizado.


Brandon Sanderson
Legión y El Alma del Emperador




Otro ejemplo, la novela corta «El alma del emperador» de Brandon Sanderson, joven escritor norteamericano que ha revitalizado la fantasía anglosajona, cuenta la historia de Shai, una maga falsificadora que es atrapada por las autoridades del reino y condenada a muerte por sus actos. Ser falsificadora es falsear la realidad, mediante un complejo entramado de sellos mágicos. Aquí Brandon Sanderson planeta el esquema de reglas y no las quiebra a lo largo del relato. Luego, Shai es puesta a prueba, las autoridades le dan una oportunidad para que viva: debe falsificar el alma del emperador. El emperador está en estado catatónico luego de un atentado y el pueblo no debe saberlo. Aquí Sanderson pone a prueba su esquema de reglas y las hace evolucionar. Al final del relato, la maga falsificadora supera la prueba.




El tiempo muerto
El Tiempo muerto
Un ejemplo práctico. Cuando escribí mis novelas de fantasía andina «El tiempo muerto» y «El instinto de la luz» construí el personaje Awi, el aprendiz de chamán, con la capacidad de viajar a otros mundos. El joven aprendiz puede viajar a Jahua Pacha, el mundo de arriba, que es el mundo de los ancestros y los espíritus; o puede hacerlo a Uku Pacha, el mundo de abajo, que es el mundo de las criaturas y los monstruos andinos. Aquí establecí la regla básica que la defiendo a costa de toda, aunque mi personaje, no esté exento de arriesgar su vida.

El secreto de la fantasía

Pero, ¿qué sucede si el escritor rompe las reglas, no respeta el principio? Primero, si consideramos que el escritor establece un pacto con el lector donde en las primeras páginas estableció un trato, de acuerdo a ciertas reglas, en el momento en que las rompe, el lector se siente estafado, que el escritor no «jugó limpio». Esto trae consigo que el relato, novela o película de fantasía se vuelva inverosímil, falsa.  Al respecto, Orson Scott Card en su libro «Como escribir ciencia ficción y fantasía» dice: «la magia debe ser definida, al menos en la mente del autor, como un completo juego de leyes naturales que no pueden violarse en el transcurso de la historia». La reconocida escritora Ursula Le Guin considera que en los relatos y novelas de fantasía debe  primar la coherencia. Esto que la autora llama coherencia es el respeto a las reglas que el propio escritor pactó en las primeras páginas de su obra. 

La tercera característica son los personajes que habitan las obras de fantasía. El escritor debe lograr construir personajes memorables que sientan y vivan ese mundo extraño y sean el reflejo de la condición humana. Los personajes son  el guía del lector. Sólo, a través de la vivencia de los personajes, podremos sentirnos inmersos en el mundo diseñado por el escritor. Por ejemplo, JK Rowling construyó un personaje entranable con Harry Potter. Shai es un personaje fuerte y de mucha empatía en la novela de Sanderson.

La fantasía se sostiene en tres características: la construcción de mundos extraños, la establecimiento de un conjunto de leyes naturales para el relato y la construcción de personajes memorables. Esto contribuye a mantener la magia y la sensación de maravillarnos. 

Entre la fantasía y la ciencia ficción




Hace un tiempo en otro de mis artículos llamado: ¿Magos o viajes en el tiempo?, abordé las diferencias y semejanzas entre la fantasía y la ciencia ficción. En ese artículo menciono que encuentro una diferencia, la cual es que la fantasía ocurre en un mundo con leyes propias y la ciencia ficción en un mundo que respeta las leyes de nuestro mundo. En este artículo voy a desarrollar más diferencias entre la ciencia ficción y la fantasía. Al menos he podido encontrar tres diferencias. No con el ánimo de conocer si es mejor o no cualquiera de los géneros, sino para ver una frontera, que muchas veces es muy borrosa. Cabe señalar, que considero los casos en donde los géneros son puros, donde evidenciamos sólo ciencia ficción o sólo fantasía.



La primera diferencia. En el enunciado anterior escribí que la fantasía respeta sus leyes propias y la ciencia ficción respeta las leyes de nuestro mundo. Lo voy a explicar desde el punto de vista de la física clásica, especialmente, las leyes del movimiento de Newton. En otras palabras, las leyes que gobierna la cinemática y la dinámica de los cuerpos. Podemos considerarla una física prerelativista o antecesora de la mecánica cuántica. En este sentido, los objetos y las personas están gobernados por la fuerza de la gravedad y el movimiento tiene fuerzas de acción y reacción. Llevando estas leyes al campo de la ciencia ficción y la fantasía, se puede decir que, en una historia de ciencia ficción, los objetos y las personas respetan estas leyes. Muchas de las tecnologías que encontramos en las obras de ciencia ficción operan bajo estas leyes. Por ejemplo, los robots en las obras de Isaac Asimov. En cambio, en las obras de fantasía, las leyes newtonianas son subvertidas y operan leyes propias.


Poniendo un ejemplo, en  la novela «Mañana será así» de Robert Sheckley, que narra sobre un hombre inocente llevado a un planeta prisión, los habitantes del planeta de la muerte convienen de acuerdo a las leyes newtonianas. En cambio, en una novela como «Harry Potter y la piedra filosofal» de J.K Rowling, las leyes de la mecánica newtoniana se alteran. Hay escobas que vuelan y toques de magia que rompen las leyes clásicas.  En la televisión ocurre otro caso, en la serie «Babylon 5»,a pesar de que la serie transcurre en una estación espacial se respetan las leyes newtonianas. En cambio, en la serie «Las aventuras de Merlín», a pesar de que la serie sucede en la edad media, la magia  es lo que gobierna este mundo. 


Otro ejemplo, en mi novela de fantasía andina «El Instinto de la Luz», que narra las aventuras de un joven aprendiz de chamán, se rompe las leyes newtonianas, cuando Awi viaja a los otros mundos, tanto a Uku Pacha o a Jahua Pacha. En cambio, en mi novela «Underbreak», los personajes conviven en la ciudad corporativa de New Pacific y se respetan las leyes newtonianas, no hay algo que las altere. 



La segunda diferencia es coyuntural y quizás puede que genere controversia, si partimos del hecho que está en la propia definición del género. Desde la perspectiva de Asimov y la cual comparto plenamente,  la ciencia ficción  debe contarnos de alguna tecnología nueva, de un gadget, que puede impactar en el futuro y que supone un cambio social.  En cambio, la fantasía no cuenta sobre las nuevas tecnologías, no es propia de su naturaleza, porque todo lo que sucede en la fantasía esta de acuerdo a las leyes propias, muchas veces la magia o las cuestiones sobrenaturales. Por ejemplo, en la novela «La mano izquierda de la oscuridad» de Ursula Le Guin hay un aparato que sirve para la comunicación entre los planetas, la autora lo llama: «ansible».  En cambio, en  la novela como «El Señor de los anillos» de  J.R.R Tolkien no existen aparatos tecnológicos sino que son las fuerzas de la magia y las fuerzas sobrenaturales de la Tierra Media las que cambian la sociedad. Otro ejemplo, en  mi novela «Los Improductivos», la clonación humana es la tecnología que atraviesa toda la novela, una tecnología que cada vez parece más cercana y advierto sobre posibles consecuencias. En cambio en mi novela «El Tiempo Muerto», la segunda aventura de Awi, no hay aparatos tecnológicos, lo que sucede en esa  historia, es gracias a la interacción entre las fuerzas del bien y del mal. 


La tercera diferencia ente ambos géneros, es el hecho de que  muchas de las obras de la ciencia ficción narran un futuro previsible, que ya abordé en otro artículo llamado: «Ciencia ficción: lo previsible». Muchas de las obras  de ciencia ficción nos devela un futuro que lo vemos llegar y queremos prevenirlo. En cambio, la fantasía, aunque  puede narrar historias que suceden en sociedades con problemas similares a los actuales, «su ánimo» no es prevenir nada.  Por ejemplo, en muchas relatos de ciencia ficción de la década de los sesentas y setentas se escribió mucho de la bomba atómica. En cambio en los relatos de fantasía no se aspiraba a prevenir, sino a mirar la sociedad con otros ojos. 


Estas son tres diferencias entre dos géneros que nacieron de la misma matriz y que con el tiempo cogieron caminos propios. Consideremos que en el devenir de los años, cada vez las fronteras  entre la fantasía y la ciencia ficción se disuelven, y se mezclan, por ejemplo, «Crónicas Marcianas» de Ray Bradbury. Lo interesante de ambos géneros es que, en su esencia, cuentan sobre los problemas sociales, la condición humana y  plantean nuevas formas de mirar la realidad.

Ursula Le Guin y la imaginación



Ursula Le Guin es una de las grandes escritoras norteamericanas de las ciencia ficción y la fantasía. Es considerada la «Gran Dama» de ambos géneros. Es la autora de novelas memorables como «La mano izquierda de la oscuridad» o «Un mago de Terramar». La temática de su obra gira en torno al sexo, el genero, las estructuras de poder y los peligros del poder. Fue ganadora de varios premios Hugo y Nebula, y la primera mujer galardonada con el título de Gran Maestra. En la década de los sesentas era de las pocas escritoras de fantasía y ciencia ficción. En esas épocas, el género estaba dominado por los hombres, por ejemplo, Isaac Asimov, Ray Bradbury, Arthur Clarke. Esta escritora tiene una interesante manera de pensar de lo que es la imaginación y de la escritura de ciencia ficción. 


En primera instancia hay que considerar que Ursula Le Guin nunca se sintió atraída por los escritores que dominaron el panorama de la ciencia ficción en la década de los sesentas y setentas. En una entrevista para Jacinto Antón del periódico español «El país», la escritora norteamericana dijo: «No intimé mucho con los de la edad dorada. No era en realidad la gente que me interesaba. La vieja guardia… La ciencia ficción puede ir en otras direcciones mucho más interesantes, tener otros logros y estar mejor escrita». La escritura de Le Guin es pulida y sus historias son profundas. La narrativa es un trabajo que siempre se lo tomó muy en serio, a diferencia de muchos de los escritores de la primera generación de ciencia ficción, en que descuidaban la escritura y  se localizaban en la historia, como lo reconoció el propio Isaac Asimov en alguno de sus ensayos.  Le Guin tiene una escritura rigurosa. Y su recompensa ha  sido la excelente acogida de crítica. El afamado crítico Harold Bloom la incluyó en la lista de autores clásicos norteamericanos. Le Guin escribió en un pequeño ensayo titulado «Unas palabras a un joven escritor»: «Un escritor es una persona a quien le importa lo que significan las palabras, lo que dicen, cómo lo dicen. Los escritores saben que las palabras son su camino hacia la verdad y la libertad, y por lo que las utilizan con cuidado, con el pensamiento, con el miedo, con deleite». 


¿Cuál es secreto de Ursula Le Guin?… Es sin duda, lo que ella considera el duro  trabajo literario, que contempla escribir, revisar y publicar, porque ella honra el oficio de escribir. Y ese honrar es revisar múltiples veces el texto, reescribir hasta diez veces el cuento o la novela. En este trabajo duro de revisión, ella va encajando las palabras más apropiadas en el texto.  Pero este trabajo literario que asumió a tiempo completo, tenía que compartirlo con la crianza de sus tres hijos. En esta doble tarea, tuvo el ayudo de su esposo. Esta vocación por el trabajo literario se lo debió a la educación  de su familia. En su niñez y su adolescencia, sus padres, el antropólogo Alfred Kroeber y su madre la escritora Theodora Kroeber, le respetaron su talento para las letras y le inculcaron que todo talento tenía que trabajarse duro.


Pero el trabajo de su escritura está conectado con sus concepciones de la ciencia ficción y la imaginación. En una entrevista para Scott Timberg del periódico «Los Ángeles Time», ella mencionó sobre la ciencia ficción que: «La escritura de la ciencia ficción y la fantasía permiten quitar una pequeña parte de la realidad para tratar de encontrar los problemas que siempre vuelven, que nunca resolvemos. Como el género, la guerra». Estas ideas están presentes en sus novelas. En ellas se narran historias de género y poder en planetas distintos a la Tierra, pero a su vez, con problemas semejantes. La imaginación de Le Guin los retrata bellamente. La escritora en la entrevista para el periódico «El país» dijo: «Significa experimentar con la imaginación, responder preguntas que no tienen respuesta. Implica cosas muy profundas, que cada viaje es irreversible». Precisamente, un viaje plantea a los lectores cuando se adentran en los terrenos de su narrativa, por ejemplo, cuando nos seduce el planeta de invierno en la novela «La mano izquierda de la oscuridad», sentimos que estamos presentes ante un cúmulo de tradiciones, leyendas y sabiduría de ese planeta de invierno. Una río-imaginación que no se detiene.  Esa es la imaginación que alimenta la obra de Le Guin, un fluir narrativo que alimenta sutilmente el alma.  La escritora comentó en la entrevista para el diario «El País» que: «Creo que la imaginación es la principal facultad de la mente humana. La fantasía, la habilidad, el arte de usar y controlar la imaginación en narrativa es el mejor y el más feliz ejercicio en el uso de esa facultad, junto con la ciencia, que la usa para conectar hechos que parecen no relacionados».


Ursula Le Guin, la gran escritora de ciencia ficción y fantasía, vive en los Estados Unidos y sigue escribiendo sus novelas. Quizás podemos reflexionar sobre la fantasía, en lo que dijo en una entrevista para Sandra Chaher del diario argentino «Página 12»: «Esta literatura es accesible para cualquier lector. La pregunta que habría que hacerse, quizá, no es por qué la fantasía seduce tanto a niños como a adultos, sino por qué el realismo atrae sólo a los adultos. ¿Habrá algo equivocado en el realismo, algo se habrá perdido?».

Fotos:  Marian Wood Kolisch, Euan Monaghan/Structo, Eileen Gunn

Los Improductivos y el capitalismo extremo

Los improductivos

El Blogger invitado:

El presente es un extracto de la monografía: “CAUSAS Y CONSECUENCIAS DEL CAPITALISMO EXTREMO REFLEJADO EN EL LIBRO LOS IMPRODUCTIVOS DE CRISTIAN LONDOÑO PROAÑO”, realizada por Alexander Mejía.

Por Alexander Mejía


Este tema es importante saber cómo un mundo que está regido por el capitalismo extremo, que está destruyendo una sociedad en la cual los seres improductivos están descontrolados hacen lo que quieren, no tienen ética ni moral, una sociedad en donde las personas que viven allí están regidas por el capitalismo el cual no beneficia a todos y por lo tanto hay una desigualdad de oportunidades y de condiciones en donde ninguna persona quiera vivir.

Los improductivos


También porque es importante entender como el capitalismo actúa en sociedades de varias formas y analizar cómo la historia de un país puede llegar a cambiar en un futuro cercano o lejano, cómo en un mundo dentro del capitalismo se acaba, por el desorden, las irregularidades que existen en las sociedades, como el capitalismo domina a estos seres provocando que se vuelvan imprudentes, sin moral ni ética.

También es importante analizar un mundo distópico que puede llegar a cambiar naturalmente a través del tiempo, involucramos también a los dirigentes de un país que a veces por sus malas decisiones terminan invirtiendo mal y por eso el “Los Improductivos” nos dice que a medida de que el tiempo va transcurriendo las sociedades pueden estar avanzando económica, política y productivamente y no tener problemas en un futuro, esto lo pone como ejemplo la clonación, creen que se puede llegar a un punto que mediante una clonación de seres improductivos podrían en un futuro llegar a ser personas productivas, con un alto coeficiente intelectual, y que podrían ayudar a que la situación del país mejore y se establezca para que no tengan problemas y vivan en armonía y en paz los unos con los otros.



El capitalismo, sistema económico que rige a nivel mundial en el presente, no existió siempre en las relaciones sociales entre individuos y países. Anteriormente hubo otros sistemas. Uno de ellos es el feudalismo, el sistema económico y social que rigió durante la Edad Media.

Durante el siglo XIV hubo una crisis que puso fin a la Edad Media y por lo tanto a toda su estructura. A partir del Siglo XV y XVI es donde surge la Edad Moderna, que marca un cambio radical con respecto al anterior estilo de vida en todos los aspectos.


Es mediante el crecimiento del comercio y la moneda que el capitalismo comienza a crecer como sistema económico. También hay que tener en cuenta que aparece el trabajo asalariado y las potencias económicas extienden sus predominios a través de las colonias.

Los improductivos



Posibles causas del surgimiento del capitalismo en una sociedad productiva que se transformó en improductiva.


En primer lugar podemos analizar en el libro “Los Improductivos” que tanto los empleados como las personas de estas sociedades viven a margen en donde no se permite ningún error, las personas viven a costas de un sistema llamado capitalismo el cual toma posesión de una sociedades destruyéndola por completa, el capitalismo en esta sociedad surge porque las personas y empleados no pueden hacer lo que ellos quieran con libertad, porque si esto pasa la sociedad los castiga sin compasión alguna, están en una sociedad donde no hay reglas, leyes, no hay ética ni moral, el único factor que rige a la sociedad es el capitalismo llevándola a la destrucción total de esta sociedad.

Cristian Londoño Proaño


Cómo podría cambiar los hechos distópicos en un mundo del futuro

En este punto analizamos hechos que podrían cambiar al mundo ya sea desde la actualidad o desde un futuro, el capitalismo en la actualidad está a un punto en que si algún país, o sociedades no logran estar unidas el capitalismo se puede tonar a que sea una amenaza para ellos, para hacer que el capitalismo no sea un problema en un futuro en la actualidad se tendría que tomar medidas como bajar el consumismo, dejar de comprar cosas que a las personas no les hagan falta, no ver solo por uno sino también por otros, es decir los cambios tendrían que darse ya desde ahora para que en un futuro, sociedades, las personas, los países y el mundo sea mejor de lo que estamos viviendo ahora.

Cómo el capitalismo puede destruir a una sociedad productiva

El capitalismo es un factor muy amenazador para todo el mundo, es sistema silenciosos que cuando aparece puede destruir al mundo entero con su poder capitalista, es decir, por ejemplo las sociedades de un país puede ser improductivas o productivas, pero cuando el sistema capitalista afecta a cualquier sociedad esta tiene la capacidad de enfrentarla o de dejarse manipular por este sistema, lo cual puede ser desastroso para cualquier sociedad ya que si el capitalismo llega a dominar una sociedad puede crear una sociedad en donde exista un sistema en el cual las personas se maten entre sí, por la lucha de sobrevivir, estén cada vez más bajo de economía, y esto puede causar un crisis económica, y una crisis en una sociedad que esté llena de corrupción, violaciones, que no tenga ética, moral etc.

Cristian Londoño Proaño


Mundos distópicos

En este tema hacemos referencia a mundos indeseables, mundos donde ninguna persona quisiera vivir, mundos donde existe el total desorden, matanzas, corrupciones, violaciones, no existe ética ni moral todas las persona hacen lo que quieren sin importar nada ni nadie, un mundo donde no hay respeto por la vida, no hay sentimientos para nadie, en sí son mundos donde ninguna persona quisiera vivir.

Podemos relacionar un mundo distópico con el libro “Los Improductivos” de Cristian Londoño Proaño” quien nos hace ver una sociedad en un mundo donde todos están regidos por un sistema que les controla a su antojo, donde no pueden hacer lo que les plazca, donde todo el mundo está regida por el capitalismo.


Esta novela nos enseña a que no todos somos iguales y el capitalismo favorece a las personas que tiene mayor poder, tienen economía para vivir, brinda beneficios para un pequeño porcentaje de la población, la otra parte de las personas tiene que sobrevivir con lo que les pagan, con lo que tiene para vivir, donde las personas que no tiene poder no tienen los mismo beneficios que tienen los otros es decir hay favoritismo, esto es lo que provoca que cada una de las personas que no tienen poder sobre nada ni nadie tengan un odio profundo y del cual pueden cometer acciones en donde todo luchen por vivir con los que les alcanza, nadie se preocupa por el otro solo viven para ellos, pueden llegar hasta cometer crímenes o asesinatos con tal de sobrevivir en un mundo lleno de odio, que no tiene valores morales, no tiene leyes, no tiene moral y no tiene reglas para seguir.