Farmer o el sexo en la ciencia ficción



Quizás el nombre de Philip José Farmer sólo se lo tenga en la mente debido a que es el autor de la novela «A vuestros cuerpos dispersos» que fue adaptada a la televisión y se le puso el nombre de «Riverword». Farmer hizo varios aportes valiosos a la ciencia ficción.


Philip José Farmer nació en North Terre Haute en 1918. Cuatro años más tarde, su familia se trasladó a Peoria, Illionis. Era hijo de granjeros. Este pequeño granjero comenzó a leer ciencia ficción a los 9 años. No le faltó la lectura de los autores de los primeros años de la ciencia ficción, incluidos los relatos en la revista «Amazing stories», dirigida por Hugo Gernsback. Luego pasó un tiempo en la Universidad, pero la abandonó para alistarse en las Fuerzas Areas del Ejército. Luego de que terminó su cumplimiento en el ejército, se regresó a Peoria y trabajó en una compañía de cobertizos para granjas llamada «Keystone Steel & Wire Co» durante doce años. Pero siguió estudiando en la Universidad. En 1946 publicó su primer libro de relatos «O'Brien and Obrenov», que no tuvo repercusión. En 1950 se graduó de Licenciado en literatura inglesa.


En los siguientes años, Philip Farmer se dedicó a escribir una novela que tenía en mente, sobre la relación amorosa entre un humano y una extraterrestre, donde cuenta sus relaciones sexuales. En 1951, Farmer terminó de escribir la novela y la llamó: «Los amantes». La envió a varias revistas para su publicación. Recibió varios rechazos, entre ellos, John Campbell, editor de la importante revista «Astounding Stories», que le dijo que consideraba una novela «nauseabunda». Pero en 1952, la revista «Starling Stories» lo publicó con bombos y platillos. La novela irrumpió en el panorama de la ciencia ficción. Hay que considerar que en esos años, el ambiente de la ciencia ficción era bastante puritano y él que un autor hablara de la temática sexual de un modo explícito fue un asunto que conmocionó. Pero hubo muchos lectores que se entusiasmaron con esta nueva temática para el género. Como se lo menciona en el sitio web de Farmer: «algunos incluso especulaban que Philip José Farmer era un seudónimo de un autor establecido que tenía miedo de poner su nombre en una historia». En 1953, «Los amantes» ganó el premio Nébula. Pero Farmer no se detendría en esta novela, volvería a la temática sexual en varias de sus novelas, obteniendo una nueva fórmula de la ciencia ficción. La siguiente novela que «levantó mucha polvareda» fue «La imagen de la bestia» donde Farmer describió el sexo de manera explícita y pornográfica.


Al escribir sobre Farmer, es inevitable contar sobre sus novelas de la saga «Mundo Río». Según el experto español Miquel Barceló, este tipo novelas son un nuevo subgénero que lo llama: «Río Opera». Barceló propone el término, considerando que las novelas de la saga son un conjunto de aventuras sin fin que suceden a las orillas de un río, pero con la salvedad de que «le falta el elemento espacial que caracteriza a la clásica space opera».

En la novela «A vuestros cuerpos dispersos», Farmer plantea temas recurrentes como la muerte y lo que sucede después de la muerte. Es cierto, que esta novela no tiene un nivel alto de especulación científica, y se advierte un alto grado de fantasía. Incluso hay una técnica que Farmer la perfeccionaría en sus obras futuras: la inclusión de personajes de ficción en sus obras. Por ejemplo, en su novela «A vuestros cuerpos dispersos» se encuentra a Mark Twain. En 1972, esta novela ganó en el premio Hugo.


Otro de los aportes de Farmer fue la creación del término «World Newton Family», que se refiera a un conjunto de novelas sobre personajes ficticios como Tarzán o Doc Savage, que les ata un mítico evento que Farmer inventa. Según Farmer, en 1795 cayó un meteorito en Newton, Inglaterra. Muchas familias -hijos y nietos- recibieron una radiación que les provocó muchas mutaciones, haciéndoles más fuertes y más inteligentes. De ese hecho nacieron los famosos Tarzán, Sherlock Holmes, Leopold Bloom, incluso el profesor Moriarty. Respecto a este evento, Farmer escribió el libro «Tarzan Alive: A Definitive Biography of Lord Greystoke». y «Doc Savage: His Apocalyptic Life».





Harlan Ellison consideraba al escritor estadounidense como un «narrador extraordinario». Russell Letson, en su artículo «Las caras de los Mil Heroes: Philip José Farmer», señala que: «Una de las cualidades que hacen el trabajo de Farmer interesante, tal vez el principal factor es su capacidad para abrir nuevos caminos en un campo que, en su peor (como toda fórmula de ficción), repite los patrones comunes de manera estándar; esto se ve más claramente en los motivos en que Farmer ha introducido o defendido desde el inicio de su carrera (…) : el sexo ajeno y sexo con extraterrestres, universos de bolsillo, Mundo del Río».

Philip José Farmer fue un autor prolífico, escribió más de 30 novelas y más de 100 relatos cortos. En 2001 fue nombrado Gran Maestro por «Science Fiction Writers of America». Es un autor que dotó a la ciencia ficción de otras posibilidades temáticas como el sexo, la reinvención de la ficción y creación de nuevos mundos.

Starbreaker






Starbreaker es una serie de ciencia ficción, animación, ecuatoriana, en desarrollo. Es creada, dirigida y animada por Patricio Mosquera, quien en 2010 trabajó junto al equipo de RaGEX animation (studio de animación guayaquileño) en nuevas escenas para la Película "Robotech Love Live Alive" de Harmony Gold, dueña de los derechos de la serie japonesa "Macross" en Estados Unidos.

Recientemente, el proyecto (que originalmente iba a ser un cortometraje) se ha expandido a un piloto de TV, con el apoyo de la productora norteamericana BLACK MAST, del productor RAMÓN GOVEA GÓMEZ, quien proveerá las voces en inglés y distribución.





La sinopsis de Starbreaker es: «Al borde de la extinción después de perder su planeta a manos del "Scorcher" (una raza de insectos que ha mimetizado los procesos físicos del espacio para crear sus propios mundos por medios biológicos tras millones de años de evolución); una facción sobreviviente del ejército que sigue las predicciones tácticas de una reliquia alienígena, recluta y conduce a la última Colonia Humana (Travancore) a enfrentar por última vez al Scorcher en su propio territorio».



 En el teaser de la producción se evidencia el estilo japonés de la animación, tiene un buen nivel de animación y las escenas tienen tensión dramática. Se vislumbra que la producción avanza firme y en el futuro podremos esperar un producción interesante que podría competir con cualquier producción internacional. Comparto  el teaser 1 de la producción en desarrollo:



LA VISIÓN DE PHILIP DICK




Muchas personas conocieron el nombre de Philip Dick en los créditos finales de Blade Runner, la película ochetera de Ridley Scott, que fue una adaptación cinematográfica de su novela «¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?». Otros quizás leyeron una, de sus más de treinta novelas, llamada «Ubik», que en el 2005, la revista Time Magazine puso entre las 100 novelas de todos los tiempos. O quizás leyeron su novela «El hombre en el castillo», considerada una obra destacada del subgénero de la Ucronía. Estoy convencido que no quedaron indiferentes y consideraron que Dick fue un autor delirante, porque las imágenes de sus novelas son psicodélicas. No se equivocan. Hay que considerar que Dick sufrió de paranoia y consumió drogas como las anfetaminas y el LSD. Supongo que permanecer en ese estado alterado de la realidad tocó su obra. El autor confesó en la revista Rolling Stone en 1975 que muchos de sus libros escritos hasta 1970 fueron hechos bajo la influencia de las anfetaminas.


                                     

Dick tiene un nivel grande en comparación con otros escritores de su generación. En el prólogo de Exégesis, el diario íntimo de Philip Dick, el escritor Jonathan Lethem comenta: «Ellos estaban escribiendo sencillas fábulas, por más que no quieran admitirlo. Pero Dick se ocupó de manera distintiva y directa de la resaca de terror y lo irracional en la sociedad contemperaría tecnológica. Este fue el motivo por el cual la ciencia ficción empezó a ser importante. Porque se enfrentaba con el hecho de que estamos viviendo en una Era tecnocrática en la cual las artes tradicionales, literarias y demás, no tenían mucho que decir sobre esto, no encontraban un vocabulario para reconocer la velocidad de cambio en la vida cotidiana».

                              

Hay que considerar que Dick fue un crítico fuerte en contra del capitalismo y la sociedad de consumo. Muchos de sus relatos y novelas retratan sociedades regidas por organizaciones opresoras. Tuvo ideas de izquierda, se opuso a la Guerra de Vietman, lo que le provocó que el FBI lo fichara. En una entrevista en «The Library of America» al escritor Jonathan Lethem acerca de Philip K. Dick, el menciona que: «Robert Sheckley, Frederick Pohl, Cyril Kornbluth, William Tenn, y un número de otros escritores estaban empujando a que la ciencia ficción tuvieron una función de sátira y crítica social. Ellos usaron la sátira para exponer las trampas, las paradojas y la perversidad del consumismo capitalista». En esto Lethem no se equivoca. Consideremos la obra «Mercaderes del espacio» de Fedrerick Pohl y Cyil Kornbluth, que critica amargamente la sociedad capitalista de consumo y la publicidad como herramienta de persuasión.

                
Desde mi punto de vista, Dick no tiene una prosa bien cuidada. En su época, muchos críticos le recriminaron sus «crímenes literarios». Tal como lo cuenta Jonathan Lethem: «(Dick) Estaba escribiendo con un tipo de intensidad visionaria personal que no tenía tiempo para algunas de las sutilezas, algunas de las dudas y las revisiones que podría hacer un escritor literario». En esto acoto que Dick tiene un estilo disperso y caótico. Tiene un radicalismo en su obra que bordea lo experimental. Para Jonathan Lethem «el radicalismo en su trabajo no funciona en la forma en escritores o críticos suelen pensar como estilo, es decir, las decisiones tomadas frase por frase. Pero hay un radicalismo formal de su trabajo, en la forma en que estructura sus novelas, la forma en que compuso escenas, la forma en que avanza historias, la forma en que confunde tipos diferentes de material, tonos diferentes, como la desesperación y sátira. (...) No es exactamente lo que uno normalmente piensa en como un estilo. Es más una cuestión de forma y el motivo».

                              


Las obras de Dick tuvieron un tinte filosófico. Muchas de su obras nos plantean preguntas de la realidad perceptible y su fragilidad. En Exégesis, Philip Dick confiesa que: «Soy un filósofo que ficcionaliza, no un novelista; mi habilidad de escribir cuentos y novelas es utilizada con el fin de dar forma a mis percepciones. El centro de mi escritura no es el arte sino la verdad. Por lo tanto lo que yo cuento es la verdad, y sin embargo no hay nada que pueda hacer para aliviarla ni por hechos o explicaciones. De todas maneras esto suele darle ayuda a un tipo de persona sensible y atormentada por el cual hablo. Creo que entiendo el ingrediente en común en ellos a quienes mi escritura les ayuda: ellos no pueden atenuar sus propias sospechas sobre la irracional y misteriosa naturaleza de la realidad. Y para ellos el corpus de mi escritura es un largo argumento acerca de esta inexplicable realidad. Es una integración y presentación y análisis y respuesta y historia personal». Como Dick lo menciona, el mismo autor atormentado por su inestabilidad, sus emociones y su percepción se pone a dudar de la naturaleza de la realidad.



Philip Dick fue un autor complejo, que aborda desde varias aristas temas muy cercanos a nuestra contemporaneidad. Se adelantó en tiempo a plantear los temas de las realidades paralelas. Fue un crítico afilado al sistema capitalista. Quizás esta misma lucha contra el sistema hizo que éste le castigara y no le diera en vida, todo el reconocimiento que se merecía.